lunes, 30 de noviembre de 2020

MI PRÁCTICA EDUCATIVA 2020



En el siguiente vídeo plasmo parte de práctica educativa en este año diferente de pandemia mundial.

https://www.youtube.com/watch?v=waglh29w_9Y

Presentación de mi práctica educativa Buenas tardes. Soy Natalia Medina, profesora de Educación Primaria, estudiante en la universidad de Quilmes en donde curso la carrera de la Licenciatura en Educación y además soy miembro del proyecto de extensión El Ojo Decolonial. En estos momentos soy docente de las áreas Matemáticas y Ciencias Sociales, en 5to y 6to año de la escuela primaria en la ciudad de Quilmes. Y hoy les voy a compartir mi práctica educativa en este vídeo. A continuación les comparto los links de los vídeos realizados y el detalle de la secuencia didáctica. Video de Cs. Sociales: https://www.youtube.com/watch?v=gcvDg... Video sobre Manuel Belgrano: https://www.youtube.com/watch?v=teMtv... Secuencia didáctica: https://docs.google.com/document/d/18

La vida es un ratito...

Hace mucho, cuando era chiquita, jugaba con muñecos de las tortugas ninjas y tenia cumpleaños de disfraces de terror...conocí la muerte. Es eso, se te desvanece a quien amas, se te escapa y no lo ves mas. Un dolor, extrañar desgarradamente, una falta, la ausencia misma. El corazón roto es literal, pero ahí entendí, extrañas a quien solo volvés a ver en recuerdos y en los sueños, pero aquellos que se quedan con vos, compartiendo este ratito de vida, lloran y sufren eso a mi me rompió definitivamente. 

Años pasaron construyendo lo que el mar se llevo, no había tantas risas...

Y me llego un regalito Celeste y Blanco en esos días me hacia compañía un bajito chistoso que al mediodía hacia una locura, un pogo. Yo con 20, también perdí a ese genio que me hacia reír. Y reír vale. 

Pero a los 30 llego la peor, la más inesperada. Pensaba verla llegar a vieja y cagarme de risa, porque eso pasaba entre nosotras, había muchas risas y se podía hablar de todo. Eso extraño, pero me acaricio pensando, la vida es un ratito... y me acuerdo de esos ratitos y es como que va pasando, y escucho en mi mente como susurros lo que opinaría, lo que diría, de lo que se reiría... 

y cuando me empezaba a poner de pie, se fue mi otra vieja, la pulguienta... El abuela. La estaba pasando mal, y ya sabia que su ratito se terminaba. Yo también lo sabia. Pero me sentí como con esos 10 años, y tuve miedo de ver aquellos soldaditos medinas rotos de nuevo. 

Porque los que se van, se van a ser eternos. Pero los que nos quedamos otro ratito, tenemos que seguir viviendo, y resurgir como un ave fénix, morís en tus lagrimas y de esa mismas, salís. Por que en un momento, ya podes tragar y no duele tanto. La cicatriz queda, pero no te arde todo el tiempo, esta ahí para recordar, esta ahí para decirte: ¡Vos sos esto y seguí! porque las marcas nos hacen. y la vida y la muerte también.

Y a semanas de estar pisando con cuidado, se muere el Dios del futbol en la tierra. De este tipo, creo que escuche gritar sus goles adentro de la panza. Las dos señoras que me criaron le hicieron una poesía y un dibujo. Lo querían, imposible no querer a quien te dio felicidad, a quien te compartió su vida, a quien se la jugó.

Perdí a los 10, a los 20 y a los 30 por goleada, y lo peor es que se sigue jugando... La vida es un ratito, sigamos jugando.

Se que se juntaron, porque recibir al 10 debe ser una fiesta. Espérenme que me falta otro ratito y me cuentan como fue...


 


domingo, 8 de noviembre de 2020

CUANDO ME HAYA IDO


Cuando me haya ido

no marques con una cruz mi tumba,

échame al inmenso mar

donde me treparé a las olas

y cabalgando en ellas el mundo recorreré,

llegaré a lugares distantes tan soñados,

recogeré el eco de sus paisajes.

Iré a las costas más dolorosas de la guerra, 

recogeré su amargura.

Iré a las costas de la esperanza en un

mañana mejor, recogeré su esperanza.

Iré a las costas mas apartadas y solitarias

dónde sólo escucharé la voz de Dios y

el canto de las aves y recogeré paz.

Échame al mar, mano amiga, que siempre

he soñado con viajes, no le quites

a esta alma inquieta, el ansia de volar

y siempre recuerda que sólo una flor basta

para despedirla y mil plegarias para recordar...


IRMA NELLY ZAPATA


domingo, 21 de julio de 2019

Lety`s

Me siento extraña,
Como si nada pasará,
Me siento tranquila, hasta feliz.
Me duele todo y a la vez nada.

Es que no sé cómo explicarle al corazón 
Ya te fuiste sin decir adiós,
Miento. Te fuiste rápido. 
No asimilo. No hay llanto.

Necesite saludarte para el día del padre
Mí cabeza sabe que no estás,
Pero mí corazón espera cuando llamas,
Fuiste mí mamá y mí papá.

En estos dias  necesito contarte cosas,
Espero tus únicas y desopilantes historias.
Hay silencio, hay espera...
Es domingo, te extraño mamá ¿Cuando vamos a hablar?

Pasó el día del amigo
No hice nada...te necesito conmigo.
Fuiste mí confidente, estar juntas y ser amigas.
Eso es lo que le que falta a mí alma desesperada.

Te fuiste mami y sos una grande
Hiciste banderas súper gigantes,
Racing fue tu pasión. 
Pero nuestro vínculo quedó, quedará marcado en mí cabeza, alma y corazón.

Te extraño vieja. Siempre.
Mí mamá, mí papá y mí mejor amiga.


martes, 2 de agosto de 2016

Reproche


Le reprocho a mis manos,
porque no lo acaricié más.
A mi lengua
por no hablar mas con él.
También a mis oidos,
por no escucharlo más.
Sobre todo a mi misma,
por no estar mas tiempo juntos.
Lo que no me reprocho es de quererlo
porque lo quise, lo quiero y lo querré.

Mi jardín

La acunaron las flores sencillas, 
le brindaron su tibio calor,
la retama agitaba sus ramas 
con flores de amarillo color.
Los jazmines sus perfumes al aire derramaban
junto con las blancas rosas y el viejo malvón.
Las violetas escondidas debajo de sus redondas hojas,
tarareaban una melodiosa y dulce canción.
Un grillito travieso acompañaba muy gentil
con su pequeño y armonioso violín.
Los crisantemo muy sonrientes decían:
¡nació una niña vengan a ver!
Los pensamientos muy asombrados,
habrían sus ojos a mas no poder.
Los junquillos muy quietitos quedaron
para ruido no hacer.
El narciso muy serio decía:
estoy invitado, la quiero conocer.
Los geranios prendidos a las rejas,
se asomaban a la ventana
exclamaban: ¡es toda rosada!, 
sus ojos de que color son:
¿serán verdes, azules, marrones tal vez?
Le pusieron un vestido blanco,
¿su nombre cuál es?
Córrete un poquito, no alcanzo a ver
El jacarandá, con sus azules campanas
levantaba los brazos al aire para la vean todos diciendo:
aquí esta, vengan a ver
y así corrió la voz en ese vergel,
donde cada flor llevó su presente
a este pequeño ser.





Los cuentos de Beedle el bardo

Había una vez tres hermanos que viajaban por un camino sinuoso y solitario, al atardecer. De pronto los hermanos llegaron a un río demasiado traicionero para cruzarlo. Pero siendo diestros en el arte de la magia los tres hermanos solo usaron sus varitas para crear un puente. Sin embargo, antes de pasar, una figura encapuchada bloqueó su camino, era la muerte, y se sintió defraudada porque los viajeros normalmente se ahogaban en el río. Pero la muerte era astuta. Fingió felicitar a los tres hermanos por su magia y les dijo que se habían ganado un premio por ser lo bastante listos para evitarla. 
El mayor, pidió una varita más poderosa que cualquiera que existiera, y la muerte se la fabricó de un árbol de Sáuco que estaba cerca. 
El segundo hermano decidió que quería humillar a la muerte aún más, pidió el poder de traer a seres amados desde la tumba. Así la muerte tomó una piedra del río y se la entregó. Finalmente, la muerte giró hacia el tercer hermano, un hombre humilde. Él pidió algo que le permitiera irse de ese lugar evitando que la muerte lo siguiera, la muerte de mala gana, le dio su propio manto un trozo. 
El primer hermano viajó a un poblado distante y con la varita de Sáuco en la mano mató a un mago con quien una vez había peleado. Ebrio con el poder que le había dado la varita, presumió ser invencible. Pero esa noche, otro mago le robó la varita y le cortó el cuello de lado a lado. Y la muerte reclamó al primer hermano. 
Mientras, el segundo hermano fue a su hogar donde tomó la piedra y la giró tres veces en su mano. Para su deleite, la mujer con la que había querido casarse antes de su repentina muerte, apareció frente a él, pero pronto se volvió triste y fría, pues ya no pertenecía al mundo de los mortales. Llevado a la locura por su tristeza, el segundo hermano se quitó la vida para estar con ella, y la muerte se llevó al segundo hermano.

Al tercer hermano la muerte lo buscó por muchos años, pero nunca pudo encontrarlo, solo cuando llegó a una edad muy avanzada, el hermano más joven se quitó el manto de invisibilidad y se lo dio a su hijo. Recibió a la muerte como a una vieja amiga y fue con ella con gusto, dejando esta vida como iguales.